¿CÓMO FUNCIONA?

Aquí es cómo resolver una disputa en la corte

Todo el mundo entra en conflicto en algún momento con otras personas. La mayoría de las disputas se resuelven mediante negociaciones y compromisos. Sin embargo, a veces las diferencias son tan profundas que requieren de ayuda para solventarlas. Una de las alternativas consiste en recurrir a un tercero para que trate de resolver el conflicto. Si, pese a ello, no se logra, puede acudirse a los tribunales al objeto de dirimir el asunto.

En los juzgados se invierte también mucho esfuerzo en la resolución amistosa de los pleitos. De resultar esto imposible, el tribunal deberá determinar qué parte tiene razón y cuál no.

Es importante entender que los tribunales resuelven las causas en base exclusivamente a las pruebas presentadas. Si no se pone sobre la mesa un prueba, no se utilizará esta como fundamento de la sentencia.

En la mayoría de los casos, las controversias entre particulares se resuelven en el juzgado de primera instancia.

Las partes deben exponer a dicho tribunal lo que reclaman y las razones de ello. Posteriormente se tomará testimonio a las partes y, luego, a los testigos que hayan convocado. Finalmente, se les concederá ocasión de argumentar su caso. En los procedimientos civiles, el juzgado de primera instancia emitirá una sentencia varias semanas después de la finalización del juicio.

La parte contra la que falla la sentencia podrá apelar esta ante el juzgado de segunda instancia para que examine de nuevo la causa, aunque únicamente sobre las pruebas ya presentadas en el de primera instancia.

Para que el juzgado de segunda instancia revise el asunto se precisa de una permiso de admisión a trámite. De no obtenerse este, se confirmará la sentencia de la primera instancia. En torno a la mitad de las causas recurridas son dirimidas por el juzgado de segunda instancia.

De existir razones especiales, la sentencia del juzgado de segunda instancia podrá ser examinada por el Tribunal Supremo de Suecia. A tal fin se requiere igualmente un permiso de admisión a trámite. Menos del 2% de las causas recurridas son examinadas por el Tribunal Supremo.

Para ciertos tipos de diferencias (por ejemplo, disputas laborales o sobre arrendamiento) existen tribunales especiales.

Las controversias en el ámbito de la administración pública se juzgan en el tribunal administrativo de primera instancia, el tribunal administrativo de apelación y el Tribunal Supremo Administrativo de Suecia. Las normas de procedimiento en estas instancias son ligeramente diferentes.

La mayoría de las causas tramitadas ante el juzgado de primera instancia se resuelven en un plazo de siete meses. No obstante, un buen número de litigios tardan mucho más en cerrarse. A veces puede precisarse de varios años para llegar a una resolución definitiva.

A continuación presentamos un resumen del procedimiento que sigue un litigio en los tribunales ordinarios.