¿Quiénes heredan?

Si se está casado, el cónyuge supérstite heredará todos los bienes. En caso de haber hijos en común, estos tendrán que esperar a que hayan fallecido ambos progenitores para obtener su herencia. Si el difunto tiene hijos con otra persona, tendrán derecho a recibir su herencia antes que el cónyuge supérstite. Los cónyuges pueden evitar este punto mediante la redacción de un testamento mancomunado. El testamento no puede arrebatar a los hijos el derecho a obtener su legítima.

En caso de no haber cónyuge supérstite ni testamento, la herencia del fallecido se repartirá como sigue:

  • Si el difunto tiene hijos en vida, estos heredarán de su progenitor. De lo contrario lo harán los nietos. Los hijos adoptados tienen el mismo derecho a heredar que los biológicos.
  • Si no hay hijos, heredarán los padres del fallecido. En caso de no vivir ya estos, la herencia irá a parar a los hermanos del fallecido. Si estos ya no están en vida tampoco, heredarán los sobrinos.
  • De no haber hijos, padres ni hermanos del difunto, serán los abuelos maternos y paternos los que hereden. Si estos están muertos, ocuparán su lugar sus hermanos. De lo contrario, la herencia se transmitirá al Fondo Sueco de Sucesiones, que distribuirá el dinero para causas benéficas.
  • Los primos no heredan si no figuran en un testamento.
  • Las parejas de hecho no heredan entre sí salvo que se redacte un testamento que establezca al conviviente supérstite como beneficiario.
  • Las personas que viven en uniones registradas poseen los mismos derechos en materia de herencia que los esposos.